domingo, 28 de febrero de 2010


Y fuiste tú el que sin importarte me tiraste al mar,y jamás preguntaste si sabía nadar,y solo naufragando pude continuar,pidiendo un salva vidas que venga a buscar a una mujer que se muere sin tener razón,que su único pecado fue brindar amor,que su único tesoro fue su corazón,un gran corazón.La vida gira y tiene cambios que uno no esperaba,en otra escena te he encontrado y hoy es distinto,ahora si mirás de frente,ahora si puedes hablarme,insinuando que te equivocaste,yo no quiero escucharte,vete.Y dile a quién te aconsejó que gracias porque interrumpió la dicha de esta mujer que creía en amor,ellos no se imaginaban lo que yo te amé,ellos no se imaginaban lo que te adoré,y diles que en mi mente no existe el rencor,que gracias al destino encontré otro amor,el que cambió mi suerte sin dar condición.

No hay comentarios:

Publicar un comentario