Nunca me animé a decírtelo
porque pensé que nunca pasaría.
No fue tu culpa, no te odio.
Te perdí de la peor manera.
Te perdí sin nunca haberte tenido.
Hoy me siento a escuchar
las canciones que te dediqué en mis sueños
y nunca lo supiste...
Te perdí sin tenerte.
Y ahora un dolor me invade,
una furia hacia mí, de esas que se sienten
contra el peor enemigo.
Mi corazón dice que ya no llore,
pero mi alma no deja de sangrar.
Fue por mi culpa... ya no te voy a tener nunca más...
No hay comentarios:
Publicar un comentario